La esclavitud infantil es una realidad que afecta a más de 150 millones de niños a nivel mundial. El origen de la fecha se debe al suceso que se presentó en el año de 1995 con el asesinato de Iqbal Masih, un niño pakistaní de 12 años, quien fue vendido por su padre a la edad de 4 años a una fábrica de alfombras para que su padre pudiera pagar una deuda que tenía.
El menor trabajaba más de 12 horas al día, era castigado y maltratado constantemente hasta que a la edad de 10 años pudo escapar y se convirtió en un activista que luchó por los derechos de la infancia víctima de la esclavitud.
Su ejemplo y valentía llegó a muchos rincones del mundo, por lo cual recibió premios internacionales en Estocolmo y en Boston, por lo que decidió abrir una escuela. Su lucha mejoró la condición de vida de muchos niños como él. Aún así, todo esto le costaría perder su vida a la corta edad de 12 años, puesto que un día mientras manejaba su bicicleta para llegar a casa fue asesinado.
Fue así como tres años después de su muerte (1998) en su memoria se instauró el Día Mundial Contra la Esclavitud Infantil.
Hoy después de 30 años se sigue presentando esta problemática a nivel mundial ya que, de acuerdo con un informe de la Unicef publicado en 2020, 160 millones de niños trabajan en todo el mundo, donde en las regiones de América Latina (6%) y Asia (5.6%) vieron una disminución del 2016 a 2020, mientras que, en el continente africano, esta incrementó del 22.4% al 23.9% en el mismo periodo.
En cuanto a las cifras en Colombia, del periodo de octubre a diciembre del 2023, el DANE reportó que 310 mil menores, entre los 5 y 17 años, estaban trabajando, que son 59 mil menos a comparación del mismo periodo en el 2022. Así mismo, las cifras reportan que entre los 15 a 17 años corresponde al 77% de la población total y entre los 5 y 14 años, el porcentaje es del 23% con respecto a la cifra total.
Desde Servidinamicos se hace un llamado a proteger la niñez del territorio colombiano impulsando el derecho a la educación y a la vida digna de los menores, para que se dediquen a ser felices y disfrutar su infancia.








