El presidente Gustavo Petro ha convocado a la ciudadanía para que marchen hoy 18 de marzo a favor de una Consulta Popular para implementar las reformas sociales, entre estas la Reforma Laboral, la cual fue hundida recientemente en el Congreso.
La Reforma Laboral, uno de los pilares del gobierno de Gustavo Petro no atraviesa por un buen momento en su trámite legislativo. No fue apoyada y por el contrario fue hundida. Gremios empresariales advierten sobre el impacto económico que podrían tener las medidas propuestas, mientras que sindicatos y organizaciones de trabajadores defienden los cambios como un paso necesario para mejorar las condiciones laborales en Colombia.

Antes de que la Comisión Séptima firmara el archivo para hundir la Reforma, el ministro de trabajo Antonio Sanguino insistió en que el Gobierno no la retiraría y dejó en manos del Congreso su futuro.
Teniendo en cuenta las movilizaciones convocadas para el día de hoy, lo pondremos en contexto de las propuestas que están causando revuelo en la Reforma Laboral.
El proyecto presentado por el Gobierno tiene como objetivo reducir la informalidad, garantizar estabilidad en el empleo y mejorar las condiciones laborales en Colombia. Le diremos los principales puntos a continuación:
1. Contratos y estabilidad laboral
Se limita la duración de los contratos a término fijo a un máximo de cuatro años; después de ese tiempo, se convertirían en indefinidos.
Se eliminan las prórrogas indefinidas en los contratos a término fijo, evitando que los trabajadores pasen años sin estabilidad laboral.
Se refuerzan las protecciones laborales para ciertos grupos, como mujeres en embarazo, personas con discapacidad y trabajadores pre-pensionados (a menos de tres años de la edad de jubilación).
2. Cambios en la jornada laboral y pago por días de descanso
La jornada nocturna volvería a comenzar a las 7:00 p.m., en lugar de las 9:00 p.m., como estableció la Ley 789 de 2002.
Se restablecería el pago del 100% por trabajo en días de descanso obligatorio. Sin embargo, su implementación sería gradual:
Año 1: 80% adicional.
Año 2: 90%.
Año 3: 100%.
3. Licencias y flexibilización laboral
La licencia de paternidad se ampliaría de dos a cuatro semanas, aplicándose de manera progresiva:
En 2025, se extendería a tres semanas.
En 2026, llegaría a cuatro semanas.
Se crearían licencias remuneradas para:
Asistencia a citas médicas, incluidos casos de endometriosis diagnosticada.
Atención de compromisos escolares de los hijos.
Procesos relacionados con violencia de género.
Se flexibilizarían las jornadas laborales para permitir el cuidado de familiares dependientes.
4. Formalización del empleo en sectores vulnerables
Trabajo doméstico: Se exigiría un contrato escrito y registrado para garantizar los derechos de las trabajadoras del hogar. Actualmente, solo el 17% de las 630.000 trabajadoras domésticas cotizan a seguridad social.
Manipuladores de alimentos del PAE: Se garantizaría su vinculación formal al Programa de Alimentación Escolar (PAE).
Madres comunitarias: Se vincularían progresivamente al ICBF como trabajadoras oficiales, asegurando su acceso a derechos laborales.
Aprendices del SENA: Recuperarían el reconocimiento de su práctica como relación laboral, con salario y seguridad social.
5. Derechos sindicales y regulación de contratos colectivos
Se fortalecerían las garantías para la actividad sindical y se crearía un procedimiento judicial especial para proteger a trabajadores discriminados por su afiliación sindical.
Se prohibirían los contratos sindicales, especialmente en el sector salud, donde el 97% de estos contratos están concentrados, según el Ministerio del Trabajo.
6. Regulaciones en sectores estratégicos
Sector transporte: Se exigiría la contratación formal de los trabajadores, beneficiando a más de 718.000 empleados del sector de carga y pasajeros.
Sector agropecuario: Se restablecería el contrato agropecuario, con la exigencia de que sea indefinido si la actividad laboral supera las 27 semanas. También se reinstauraría la figura del jornal agropecuario.
Teletrabajo transnacional: Se regularía esta modalidad para garantizar que los trabajadores remotos cuenten con derechos laborales sin importar desde dónde presten sus servicios.
En estos momentos la Reforma Laboral se encuentra en la cuerda floja, todo dependerá del Congreso y la voluntad de realizar acuerdos para responder a un mandato popular que exige cambios urgentes en el ámbito laboral.








